
Rezumando veneno
Estos sapos no sólo se comen todo lo que encuentran, sino que además ninguno se los come a ellos, pues el sapo bastón tiene en la cabeza unas glándulas que producen veneno. El pequeño animal que lo muerda no tendrá oportunidad de aprender de su error: el sapo se hincha, para que el otro no lo pueda tragar, y después rezuma veneno, por lo que el animal muere llevando todavía al sapo en la boca.






