
Lo que nos cuenta el esqueleto
La forma de un esqueleto te puede dar pistas sobre cómo vivía su dueño. Las mandíbulas fuertes y afiladas y los dientes puntiagudos de estos esqueletos te indican que esos animales mataban y comían a otros. Por las patas largas sabes que podían cubrir grandes distancias. Si crees que estos esqueletos pertenecieron a fuertes cánidos cazadores, has acertado.



