
En la estría
Dentro de las aletas delicadas, como de encaje, del pez león se oculta una sorpresa letal: el radio en el que se apoya cada aleta contiene una espina venenosa. Estructura de las espinas: Cada espina contiene una glándula venenosa situada en un canal central alargado. La espina está recubierta en su totalidad por una fina capa de piel. Un veneno eficaz: La persona a la que le pica un pez león sufre fuertes dolores y puede tardar mucho tiempo en recuperarse.




